La música británica fue testigo de un esperado cierre de capítulo: Phil Collins y Paul McCartney, dos gigantes de la industria, han logrado dejar atrás un conflicto de más de veinte años. La tensa relación entre el exbaterista de Genesis y el ex Beatle, marcada por un incidente ocurrido en 2002, encontró su punto de inflexión en una conversación telefónica reciente.
Phil Collins y Paul McCartney: el gesto de paz tras 20 años de rencor
El músico británico reveló detalles de una llamada telefónica que selló la reconciliación luego de un desafortunado comentario en 2002 que generó años de silencio.
El conflicto se originó durante los preparativos para el Jubileo de Oro de la reina Isabel II. Collins, admirador de The Beatles, solicitó a McCartney la firma de una biografía autorizada del grupo. La respuesta de McCartney, dirigida a su entonces esposa Heather Mills, fue un comentario que Collins interpretó como profundamente condescendiente: “Oh, Heather, nuestro pequeño Phil es un poco fan de los Beatles”.
Este comentario, que Collins sintió como una falta de respeto, quedó latente durante años. En 2016, el músico llegó a expresar en una entrevista que McCartney a menudo adoptaba una actitud de superioridad al interactuar con otros, aunque reconoció que probablementemagnificó la importancia de aquel incidente. Tras un intento fallido de comunicación por correo electrónico en aquel entonces, la distancia entre ambos se mantuvo.
La llamada que disipó la tensión
La reconciliación se gestó de manera inesperada. McCartney se comunicó con Collins al enterarse de que este estaba organizando una subasta benéfica para la fundación King’s Trust, con la que el músico estaba recolectando objetos. Al retomar el contacto, McCartney no dudó en traer a colación el viejo rencor: “¿De qué va todo esto? Pensé que estábamos bien”.
Collins, reconociendo su arrepentimiento, respondió: “Ojalá nunca lo hubiera dicho, Paul, ojalá nunca lo hubiera dicho”. Según el propio Collins, este gesto permitió sellar la paz, comprendiendo que a McCartney, al igual que a la mayoría, le agrada caer bien.
Un círculo que se cierra
El cantante de Genesis enfatizó la importancia de haber podido hablar y resolver la situación, calificando el desenlace como “realmente bonito que el círculo se haya cerrado”. Este entendimiento mutuo marca el fin de una disputa que se extendió por más de dos décadas, permitiendo a dos leyendas de la música británica reencontrarse en términos amistosos.
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