fútbol
Se trataba de un loro guacamayo que sin ningún tipo de pudor y pasando por alto todas las restricciones que tiene el público para acercarse al área de juego, simplemente se metió en la cancha. No contento con eso, consideró que el mejor sitio para ver el juego era la cabeza de una de las futbolistas.
Bruna Benites, quien juega para el equipo SC Internacional, estaba en posición de juego en el mediocampo cuando vio una figura emplumada, de alas azules y pecho amarillo, descender directo desde del cielo a su cabeza.
"Miré hacia adelante y vi que venía hacia mí", dijo Benites a Globo News. "Me di la vuelta y pensé que iba a pasar (a mi lado)", en vez de eso, el pájaro se quedó en su pelo.
Con eso, el árbitro no tuvo más remedio que suspender el juego hasta que el huésped improbable decidiera emprender nuevamente el vuelo y despejara la cancha.
Resulta que el guacamayo no es exactamente un extraño. Su nombre, al igual que el del máximo ídolo deportivo de Brasil, es Pelé. Es un ave domesticada que vive con su cuidador autorizado en una casa cerca del estadio. Se le permite volar como le plazca y, aparentemente, lo que más le agrada es el fútbol.
"Es un animal libre", escribió Benites más tarde . "Nos visita con frecuencia durante los entrenamientos. Normalmente mira todo desde detrás de la portería... Pero ayer decidió ver las cosas desde otro ángulo", bromeó la jugadora.
Según Benites, esta es la primera vez que Pelé aterriza en la cabeza de alguien, y está contenta de que haya sido sobre ella."Fue una escena realmente genial", dijo. "Es un privilegio", agregó.
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