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Estudio: Beber agua del grifo podría salvar al planeta

Un grupo de investigadores de Barcelona, España, determinó que el consumo de agua filtrada reduce el consumo de energía y plásticos que dañan el planeta.

Un grupo de investigadores españoles determinó que el consumo del agua desde el grifo podría contribuir a disminuir el calentamiento global y alargar la vida en el planeta, al reducir el consumo de energía y los materiales necesarios para su producción.

El estudio consistió en comparar el impacto del consumo de agua embotellada frente a dos opciones: consumirla filtrada del grifo o beberla directamente desde la llave.

La investigación, que fue publicada en Internet por Science of the Total Environment, buscó una nueva metodología que consistió en combinar el análisis del ciclo de la vida con la evaluación del impacto en la salud, con el fin de determinar la corelación entre el consumo de agua y el impacto en el medio ambiente.

Luego de determinar el impacto medioambiental y las alteraciones en la salud como consecuencia del embotellamiento de agua, los investigadores encontraron que si toda la población de Barcelona, España, que totaliza 1,6 millones de habitantes, tomara agua embotellada, provocaría la pérdida de 1,43 especies cada año y tendría un costo de producción cercano a los 84 millones de dólares anual.

A partir de esta correlación, los investigadores determinaron que el embotellamiento tiene un impacto medioambiental 1.400 veces superior que en el consumo convencional.

"El mayor impacto medioambiental del agua embotellada se atribuyó al elevado consumo de materiales y energía necesarios para la producción de agua embotellada en comparación con el agua del grifo", explicaron los autores del estudio.

El estudio arrojó además que, en caso de que la ciudad española bebiera solo agua de grifo, la población perdería unos 309 años de vida, o el equivalente a una media de 2 horas de esperanza de vida entre todos los residentes. En caso de agregar un filtro, la esperanza de vida se reduciría a apenas 36 años.

"Nuestros resultados demuestran que, teniendo en cuenta tanto los efectos medioambientales como los sanitarios, el agua del grifo es una mejor opción que el agua embotellada, ya que esta genera una mayor variedad de impactos", detalló Cathryn Tonne, coautora de la investigación.

El consumo de agua embotellada en el mundo ha aumentado de manera exponencial en todo el mundo, un fenómeno que se debe a las dificultades de acceso, la contaminación de las fuentes hídricas o la creencia de que el agua embotellada es de mejor calidad que la que es potabilizada a través del grifo.

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