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Toto Ferro revive la memoria de Lucas Vignale con "El tren fluvial"

Tras la trágica muerte de su amigo y codirector, Toto Ferro presenta la película que construyeron juntos, convertida ahora en un emotivo homenaje a su amistad y visión cinematográfica.

La película "El tren fluvial", concebida originalmente como una aventura entre amigos, adquiere un significado profundo tras el fallecimiento de Lucas Vignale, codirector y coguionista junto a Toto Ferro. El film, que debuta detrás de cámara para Ferro, se convierte en un registro de su estrecha relación y de un universo cinematográfico compartido.

El largometraje sigue la historia de Milo, un niño de nueve años que, presionado por las expectativas de su familia para convertirse en un gran bailarín de malambo, sueña con escapar y conocer Buenos Aires a través de un viaje en tren. La película, además de la aventura geográfica, narra el descubrimiento de su propia libertad.

Ferro describió el proceso creativo con Vignale como "muy divertido" y "muy libre", marcado por un "sentimiento de amor colectivo". La colaboración, que incluyó la participación de Milo Barría, el joven protagonista conocido en un proyecto anterior, estuvo inspirada por el cine de Leonardo Favio y Luis Ortega, buscando crear un mundo soñado con personajes y estéticas vibrantes.

Un debut marcado por la amistad y la pérdida

El debut de Toto Ferro como director de largometrajes, junto a su amigo Lucas Vignale, se vio teñido por la trágica muerte de este último. Ferro se enfrenta ahora a la tarea de presentar "El tren fluvial" en solitario, reconociendo que "cada día de su ausencia es una batalla", pero hallando consuelo en la película como "una gran armadura" y un registro de su amistad.

La colaboración artística entre Ferro y Vignale, que se extendió por años a través de cortometrajes y videoclips, culminó en "El tren fluvial", un proyecto que nació de la admiración mutua y la pasión compartida por el cine. La película tuvo un exitoso recorrido por festivales internacionales, incluyendo la Berlinale y el BAFICI, antes de su estreno en Argentina.

La construcción del personaje y la inspiración

El descubrimiento de Milo Barría, el protagonista de nueve años, ocurrió de manera inesperada en su pueblo natal. Los directores quedaron impactados por su combinación de picardía infantil y una parsimonia que les recordaba a un abuelo. Esta dualidad, sumada a la propia experiencia de Milo de caminar solo a la escuela, fue fundamental para la construcción del personaje.

Ferro detalló el desafío de dirigir a un niño, describiéndolo como un "trabajo chamánico" que requería mantener a Milo entretenido y activo entre tomas. La primera escena filmada, una compleja secuencia de llanto, se logró a través de una intrincada dinámica que conmovió a todo el equipo y consolidó su fe en el proyecto.

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