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De Núñez a Silicon Valley: el argentino que creó un dispositivo con IA para adultos mayores ya superó las 2500 unidades

Juan Cereigido, el creador de Ato, mostró en San Francisco la evolución de su invento, pensado para facilitar la interacción tecnológica y ya fabricado en gran escala.

Ato, el dispositivo con inteligencia artificial diseñado para adultos mayores por el argentino Juan Cereigido, ha superado las 2500 unidades fabricadas y se prepara para una nueva versión con miras al mercado global. Lo que comenzó como un experimento en un departamento de Núñez se consolidó en un espacio de producción en San Francisco.

El desarrollo de Ato se caracteriza por un proceso de fabricación a baja escala, casi artesanal, que permite una alta velocidad de iteración. Las distintas versiones del dispositivo, desde el prototipo inicial hasta los modelos actuales, conviven en las oficinas de San Francisco, mostrando la evolución tecnológica y de diseño.

La idea central de Ato es reducir las barreras de acceso a la tecnología para personas mayores, utilizando la voz como principal medio de interacción. El dispositivo, que no tiene pantalla ni cámara, busca ser una compañía activa y facilitar la comunicación, el acceso a información y juegos cognitivos.

El camino de Ato: del prototipo a la producción en San Francisco

La historia de Ato comenzó cuando Juan Cereigido experimentó con una interfaz sencilla para su abuelo Beto, de ahí el nombre del dispositivo, quien tenía dificultades para usar celulares y tablets. El primer prototipo demostró ser exitoso, aprendiendo el abuelo a utilizarlo en minutos para conversar sobre sus intereses.

Tras la viralización del video del prototipo, muchas familias mostraron interés en adquirirlo. Esto impulsó a Cereigido y su equipo a diseñar y producir hardware propio, pasando de un experimento casero a una versión beta que ya se encuentra en más de 2500 hogares.

Producción y desarrollo de la nueva generación

La planta de producción de Ato se ubica en San Francisco y comparte espacio con otras startups. El proceso combina impresoras 3D para las carcasas y placas electrónicas donde se carga el firmware, liderado por Gaspar Habif, cofundador y CTO. Cada unidad pasa por un estricto control de calidad antes de ser enviada.

La próxima generación de Ato ya está en desarrollo, pensada específicamente para el segmento de adultos mayores, un público que a menudo queda relegado en el avance tecnológico. La apuesta es crear tecnología adaptada a sus necesidades desde el inicio, en lugar de modificar productos existentes.

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