El actor y director Nicolás Cabré se encuentra en Berlín junto a su hija Rufina y su esposa, Rocío Pardo. La familia emprende un viaje que combina la pasión del actor por el running con momentos personales, aprovechando la oportunidad para participar de la reconocida Maratón de Berlín.
Nicolás Cabré: Berlín, Rufina y la Maratón, la combinación familiar que se consolida
El actor viajó a Alemania con su hija y Rocío Pardo para participar de la tradicional carrera, sumando otra competencia internacional a su calendario deportivo.
Esta escapada familiar marca la continuidad de una tendencia que Cabré ha adoptado en los últimos tiempos: integrar a sus seres queridos en sus desafíos deportivos. Tras haber competido en la Maratón de Tokio en marzo de 2025, ahora el destino es la capital alemana, donde compartirá la experiencia con su hija y su pareja.
La presencia de Rufina, hija del actor fruto de su relación con la China Suárez, y de Rocío Pardo, con quien se casó recientemente, subraya el valor que Cabré otorga a la vida familiar y a la construcción de recuerdos compartidos. La primera imagen publicada desde Alemania muestra al trío frente a la emblemática Puerta de Brandeburgo, anticipando el evento deportivo.
Nicolás Cabré y la búsqueda de nuevos desafíos deportivos
La decisión de Nicolás Cabré de participar en la Maratón de Berlín se enmarca en su disciplina deportiva y su deseo de enfrentar competencias internacionales. Esta iniciativa no es un hecho aislado; el actor ya ha demostrado su compromiso con el running en otros eventos de gran magnitud.
La Maratón de Tokio, una de las Seis Majors del circuito mundial, fue testigo de su esfuerzo en marzo de 2025, donde contó con el aliento de su hija Rufina. La participación en la competencia de Berlín reafirma su interés por este exigente deporte, buscando superarse a sí mismo y compartir la experiencia con su núcleo familiar.
Rufina y Rocío Pardo, pilares en la experiencia deportiva
Tanto Rufina como Rocío Pardo se han convertido en pilares fundamentales en las vivencias deportivas de Nicolás Cabré. La presencia de su hija y su esposa no solo representa un apoyo emocional, sino que también enriquece la experiencia al permitir compartir momentos significativos lejos de las cámaras.
La posibilidad de integrar a Rufina, de 13 años, en estas aventuras deportivas demuestra la fuerte conexión familiar que Cabré cultiva. Estas escapadas aclamadas por el actor como "tres que se van por un rato" consolidan un vínculo donde la pasión compartida por el deporte se entrelaza con la vida cotidiana y los afectos.
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