Mia Malkova | casa | millones

Mia Malkova compró castillo de $4 millones para "aventuras"

La actriz Mia Malkova aseveró que efectuará arreglos por $1 millón para agregar nuevas habitaciones, donde se puedan grabar más videos subidos de tono.

La actriz de cine para adultos Mia Malkova es una de las más populares de la historia. Cuenta con casi 9 millones de seguidores en Instagram y más de 150.000 suscriptores en Youtube. Al igual que Lana Rhoades o Mia Khalifa, está buscando diversificar sus ingresos, aunque sin dejar de lado su profesión.

Malkova publicó en su canal de youtube un tour por su nueva mansión, ubicada en Oregon, Portland, y valorada en $3.9 millones de dólares. Allí, además de vivir, espera utilizar algunos sectores como escenario para sus streamings y películas subidas de tono.

Mia Malkova, casada con el productor Eli Tucker, espera invertir poco más de USD$1 millón de dólares para arreglos, remodelaciones y adecuaciones, como la instalación de un barco pirata y una remodelación a la habitación principal, con el fin de darle un tono mucho más romántico.

La actriz espera convertir su casa en un "castillo porno", que funcione como sede de muchas fiestas y eventos de la industria.

“Es un proyecto enorme, pero tenemos toda la intención de hacer que esta propiedad sea aún más genial y más ruda de lo que ya es”, aseguró Mia Malkova en su canal de Youtube.

Entre las instalaciones que incluye la casa se encuentran un gimnasio, jacuzzi, un bar con mesas de ping pong, sauna, una bodega y una biblioteca enorme, además de cinco habitaciones.

Pero el lugar preferido de Mia Malkova, según reveló, es el área de oasis, un jardín a lo interno del castillo con plantas que oxigenan la casa.

Malkova y Tucker esperan agregarle una piscina en el área de las grutas y muchas más habitaciones, que servirán de escenario para nuevos videos y producciones de la industria porno.

Mia inició su carrera en la industria en 2012 y desde entonces no ha parado de ganar premios, como el Twistys of The Year o el Penthouse Pets, de la revista Penthouse.

Dejá tu comentario