Apple estaría preparando el terreno para ofrecer algunas de sus nuevas funciones de inteligencia artificial como servicios de pago. Con el lanzamiento de iOS 27, la compañía ha introducido un sistema que diferencia a los usuarios según el modelo de su dispositivo, la memoria RAM y su capacidad de gasto.
Apple planea un modelo de suscripción para funciones de IA en iPhone
La empresa detrás de iOS 27 limitaría el acceso a Siri AI y otras herramientas a quienes paguen una tarifa recurrente, marcando un cambio de estrategia.
Lo que antes era una actualización gratuita y universal para todos los modelos de iPhone, ahora se perfila como una estructura escalonada. El acceso a la inteligencia artificial y a ciertas herramientas de productividad dependería del modelo de teléfono que posea el usuario, según se desprende de la documentación oficial de la empresa.
La compañía busca rentabilizar sus significativas inversiones en inteligencia artificial, una tecnología que genera dependencia por su fluidez y capacidad de conversación compleja. Esta estrategia se alinea con el modelo de suscripción ya implementado en servicios como iCloud y Apple Music.
iPhone: un esquema escalonado para la IA
La nueva jerarquía introducida con iOS 27 divide a los propietarios de iPhone en diferentes categorías. Los modelos más antiguos, como el iPhone 11, recibirán optimizaciones de rendimiento, pero quedarán excluidos de las funciones de inteligencia artificial de Siri. Los equipos más recientes, incluyendo el iPhone 15 Pro y los modelos 16 y 17 estándar, sí podrán acceder a la IA, pero enfrentarán limitaciones deliberadas en otras áreas.
Funciones como Siri AI, que ahora ofrece una interacción conversacional y contextual, y Image Playground, para la generación de imágenes, dependen de servidores externos y están sujetas a límites de uso diario. La documentación de Apple deja abierta la posibilidad de que estas herramientas se conviertan en servicios de suscripción en el futuro.
Brecha de rendimiento y obsolescencia programada
El iPhone 15 Pro, por ejemplo, apenas cumple los requisitos mínimos para acceder a la nueva IA de Siri, lo que sugiere una posible incompatibilidad en futuros ciclos de actualización. Esta dinámica configura una forma de obsolescencia programada, donde los dispositivos no dejan de funcionar pero quedan rezagados en cuanto a las funciones más atractivas del sistema operativo.
La empresa busca que la decisión de compra de un iPhone no solo dependa de preferencias personales, sino también de la proyección de cuánto tiempo ese modelo mantendrá acceso a las últimas funciones de IA. El modelo de actualización gratuita y universal parece haber llegado a su fin, abriendo la puerta a una monetización más directa del hardware a través del software.
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